"-¿Qué esperas de la poesía?" "+Cambio, progreso, belleza, amor..." "-Iluso, la poesía, está muerta"
domingo, 11 de agosto de 2019
Corre, ven a ver el firmamento conmigo
Me gusta el desvelo, el pasar la noche nervioso; me gusta más incluso que el olor del pelo de aquella chica (que nunca olvido). Taquicardias cotidianas, sudores antinatura con ese hedor de laboratorio. No es por echarnos flores, pero este cielo es benemérito de desgraciadas como nosotras. No es por presumir de las circunstancias, pero vivimos tranquilas siempre que guarde distancia entre lo afectivo y lo emocional. No es por llamar la atención pero cuando no entiendo, lloro, grito y me rompo; a lo lejos, se estremece el mar. Vosotros, estúpidos humanos, lo intentáis canalizar: y la naturaleza no entiende de cauces perentorios, mucho menos regla la relación interpersonal; somos meritorios de toda la mierda que nos acontece. Somos la diana perfecta para la miseria, para la desgana y los contratiempos; nosotras seguimos aquí, con la sonrisa bobalicona y entrelazando conversaciones desparejas malamente masculladas por una boca (os aseguro, en serio, tuvo momentos mejores) que no sabe ni lo que piensa y mucho menos lo que su corazón siente. No me importa. La falta de ambición es el remedio para controlar la frustración; y para el apego... Para controlar el (des)apego, solo hace falta seguir la delgada línea que conduce a una situación marginal.
Y es ahí desde donde os escribo. Es aquí donde descubro todas las experiencias de superación: callar, huir y agazaparme hasta que todo pase.
[Al menos es más fácil (y doloroso) que enfrentarse a la realidad]
Pero mirad, mirad qué cielo; no me importa que mi alma ya esté ardiendo junto con Abadonna*.
[Abadonna, "el Demonio Arrepentido". Según los escritos del "Ars Goetia" (libro del S.XVII que explica los 72 demonios y las fórmulas apropiadas para llamarles, que supuestamente evocó en su época el Rey Salomón obligándolos a trabajar para el), se le conoce como el Arrepentido y era el encargado de la comunicación entre Dios y el humano devoto que acudía a Él en medio de profunda desesperación o situación de extrema desdicha. Fue uno de los ángeles que atentó contra Dios en una de las guerras en el firmamento, dejándose influenciar por malos consejeros. Al ser arrojado al fuego eterno, se dió cuenta de su gran error y llegó al arrepentimiento, pero sin conseguir el perdón y la redención. Con el sentimiento de culpa de haber provocado todo lo que había presenciado, se alejó de Cielo e Infierno errando por el mundo y perturbando a los humanos desprovistos y llenos de angustia jugando con sus mentes débiles agotadas por la situación. Culpable del suicidio, la traición y el engaño; llena a los jóvenes de desesperación sin sentido e inseguridades innecesarias, genera pesimismo y la paranoia, es quien induce al joven a la locura. Su aspecto no terminó de perder la belleza y juventud angelical, pero debido al Fuego Eterno sus alas se tornaron negras y su cuerpo tiene un aspecto putrefacto.]
sábado, 27 de julio de 2019
Desvaríos que podrían ser. = Verdades que podrían ser.
"Aún estando todo seco, muerto y perdido, siempre queda intentarlo. Por eso estoy aquí, no por ambición o alguna penosa motivación. Solo por seguir intentándolo; solo por seguir camuflándome en todas y cada una de las arcadas; por seguir arrancándome cada una de las quemaduras de mi cuerpo; por continuar el castigo impuesto; por amor ajeno; por odio propio.
Siempre me excitaron las adversidades, casi tanto como su culo. Ambas dos me las como con el mismo gusto.
[Es la excusa perfecta, por la cual no encuentro la forma recta de llegar a mi cama, y me pierdo con aparente desgana entre majestuoso vómitos y gritos agónicos.
Ustedes, ustedes no saben qué es la gloria. Rebrotar después de estar seco, mantener en pie aquel viejo muñeco, o maldecir cualquier mono que se atreva a cuestionar nuestro parentesco; "está todo muy mal" te oigo sollozar. Jódete.]"
(El cactus es una "Mammillaria painteri monstruosa", se secó y ahora vuelve a rebrotar)
domingo, 21 de julio de 2019
(Recuerdos del 28 de abril de 2018)
"Me siento abandonado"
Mientras una sonrisa
y la mayor felicidad del mundo
son reflejo de aquella idílica y estúpida escena.]
Es tan bello que no tengo
mas que el único impulso
de quemarme entero. Tus ojos
me hacen eso. No te miento
si digo que fue lo primero
que me enganchó a tí y es
por lo que más temo cuando
te veo.
(Es un secreto... Pero siempre que no miras los observo con lascivia y deseo y pasión e incluso repulsión, odio, envidia. Son tan perfectos que los arrancaría para destruirlos y enterrar sus restos. Sería precioso llorarles todos los días)
Me asfixias, cuando tus brazos
se ciernen lentos, dulces,
sobre mi cuerpo. La paz
que me transmites no es
más que un empujón hacia mi vacío.
Me pierdes con la ayuda.
Por favor, ven corriendo a mi lado,
y vete lejos de aquí.
"Ya no me piensa"
Suena al tiempo que
de tus labios sale
que soy parte de tu piel
(Esa que tanto odio cuando la siento desnuda, caliente, suave; no me mereces)
Esos labios que escupen
las más lindas voces,
por su fortaleza y decisión
que tanto me acopian
de desesperación y ganas de acabar con todo.]
No se, si estoy más
enamorado de tus
"Estaré contigo siempre"
o los
"Ya no puedo más con esto".
Te repudio tanto por tenderme siempre la mano]
que no quiero morir mientras salto con la soga al cuello.]
(A veces intento explicarme, sin olvidar de crearme nuevas trampas para volver a fallarme)
Disimula
Disimula, ahora que no mira nadie.
Aguanta tu compostura ahora que estás
inerte postrado en tu cama. Sólo.
Camufla tu borrachera con tics nerviosos
y aparentes medidas palabras.
Disimula que en verdad te tambaleas
a cada palabra, que el trabajo
de tu cabeza es liviano y certero.
Camufla tus pensamientos, dicta
a las paranoias que esta noche
es festivo; enseñalas que quién te quiere
no te irá a dañar.
Oculta tu nerviosismo.
No quieras parecer normal;
en este fascismo emocional
no tengo control, pero soy quien manda.
"Estoy cansado de ser yo mismo,
quién se queja y estira el nudo a la vez".
Es inevitable sentirme perdido;
qué se cruce una sonrisa bonita
con unos ojos profundos,
y ese olor a cerveza a las 4 de la mañana.
Y yo torpe no sepa saber.
Disimula que vas borracho
y aprovéchalo de escusa,
aún queda tiempo para camuflar
que eres parecido a un deshecho.
Es inútil, me llevo el trofeo.
Aunque haya sido un largo trecho,
nada me cuesta demostrar
el fracaso; los llevo todos colgados
a las espaldas (como cascabeles),
para tenerlos presentes,
para que suenen y recuerden,
qué no disimules ni camufles,
qué es imposible ocultar.
El que está ido, no puedo volver.
¿como sería vivirlo sin tanto pensarlo?
Siempre me pregunté que fue de esos besos que nunca di, o el miedo que me dio decir lo que sentía. Me hubiera gustado, saber, cuales son sus normas sociales, que hacer para no parecer nada.
Si pudiera pedir un deseo, os lo juro por lo que más pueda querer (que ahora mismo no lo sé),
es sacármelo todo; ver normal.
Aunque sea los días pares cada tres meses.
O noches así, cómo esta.
Pero disimula que vas borracho.
Aguanta tu compostura ahora que estás
inerte postrado en tu cama. Sólo.
Camufla tu borrachera con tics nerviosos
y aparentes medidas palabras.
Disimula que en verdad te tambaleas
a cada palabra, que el trabajo
de tu cabeza es liviano y certero.
Camufla tus pensamientos, dicta
a las paranoias que esta noche
es festivo; enseñalas que quién te quiere
no te irá a dañar.
Oculta tu nerviosismo.
No quieras parecer normal;
en este fascismo emocional
no tengo control, pero soy quien manda.
"Estoy cansado de ser yo mismo,
quién se queja y estira el nudo a la vez".
Es inevitable sentirme perdido;
qué se cruce una sonrisa bonita
con unos ojos profundos,
y ese olor a cerveza a las 4 de la mañana.
Y yo torpe no sepa saber.
Disimula que vas borracho
y aprovéchalo de escusa,
aún queda tiempo para camuflar
que eres parecido a un deshecho.
Es inútil, me llevo el trofeo.
Aunque haya sido un largo trecho,
nada me cuesta demostrar
el fracaso; los llevo todos colgados
a las espaldas (como cascabeles),
para tenerlos presentes,
para que suenen y recuerden,
qué no disimules ni camufles,
qué es imposible ocultar.
El que está ido, no puedo volver.
¿como sería vivirlo sin tanto pensarlo?
Siempre me pregunté que fue de esos besos que nunca di, o el miedo que me dio decir lo que sentía. Me hubiera gustado, saber, cuales son sus normas sociales, que hacer para no parecer nada.
Si pudiera pedir un deseo, os lo juro por lo que más pueda querer (que ahora mismo no lo sé),
es sacármelo todo; ver normal.
Aunque sea los días pares cada tres meses.
O noches así, cómo esta.
Pero disimula que vas borracho.
Retales de mala hostia e incomprensión
Dicen que se me ve venir;
ilusas, payasas, todas las personas
os creéis las falacias, que arrogantes
y automáticas salen de las pláticas,
que a destiempo,
que desorden,
mis ideales se trastocan sin apenas
alterar el orden.
Piensan solucionar su vida:
un amor, un trabajo, una mierda.
Os soy sincera, soy mucho más feliz
siendo la mierda del escarabajo,
que rodando paciente,
espera caer pronto
en un precipicio jondo.
Estúpidos, todos los animales;
teniendo la solución huyen buscando
deseos carnales. No es coña,
no os miento, llevo meses
temiendo el follar, no sé si es
la mente o un tema emocial.
Soy mucho más feliz sin sentimientos contaminados, soy muchos más feliz teniendo a la muerte de mi lado.
¿Tienen miedo? Entomces es que he cruzado de nuevo la frontera, he aniquilado otra vez el nervio.
------------
Descaro.
Este ataque a mi apatía
ha sido un descaro.
El sacarme de mi ciclón
qué únicamente traía
abulia y ansiedad,
ha sido un despropósito.
El romper el silencio,
el romper la soledad.
No sé si seguir muerto,
o respirar, y empezar
a mirar los ojos de la tempestad.
No quiero. Más que no puedo,
es un no quiero.
*Chsssssssss*
Abro la lata de cerveza
(lo había dejado, llevaba 4 días sobrio),
y rezuma -como mi tristeza
o mis ansias de acabar la vida-
la espuma, resbalando, hasta el suelo
desaprovechada birra.
Desaprovechada vida.
No me saquen de mi agujero
si no es para brindarme una mano,
qué no sea olvidada al girar una esquina, que me acompañe y le acompañe, sin odio, sin inquina.
Si os soy sincera,
extraño el amor.
Suerte que lo enterré bien profundo.
------------
Cuando llega el momento
en el que a arrastras,
se me acerca ese sentimiento,
me doy miedo;
y es que a veces el odio
es más racional que la sensatez.
No es cobardía que
me acoja con facilidad a la embriaguez,
únicamente tengo miedo
de saber cómo es mi ser...
Clubbed to death
*10 de diciembre de 2017*
"Porque hay sitios en la Tierra, donde Cielo e Infierno se tocan, en el cual el Paraíso está en medio del Juicio Final. Donde el más Diablo te enseña que, para ser feliz, tienes que saber amar a quien te mata; que la ira y la rabia transformada es alegría y vida. Que no importa lo que recibas, solo debes ser como más plena te sientas. ("Confía en ti", creo recordar que me susurró; le abrazo, durante minutos, horas. Y luego dicen que no existe la magia). Nada es lo que parece, "solo tienes que cumplir la premisa de vivir libremente, fuera de prejuicios y sabiendo que eres buena persona, porque ¿de qué sirven los buenos actos, si solo te quedas con las cosas malas?", logro medio entender por su incapacidad de articular palabras de una forma fluida producto de la ketamina. "Cuando llegues a tu sitio de descanso, no se te olvide sentarte a hablar con esa persona a la que tanto necesitas, y dile lo que más sientas, desde tu corazón..." fulminó mientras desaparecía en una vibrante y rojiza oscuridad.
Así que, aquí estoy:
"-Te quiero", digo mientras miro el espejo."
"Porque hay sitios en la Tierra, donde Cielo e Infierno se tocan, en el cual el Paraíso está en medio del Juicio Final. Donde el más Diablo te enseña que, para ser feliz, tienes que saber amar a quien te mata; que la ira y la rabia transformada es alegría y vida. Que no importa lo que recibas, solo debes ser como más plena te sientas. ("Confía en ti", creo recordar que me susurró; le abrazo, durante minutos, horas. Y luego dicen que no existe la magia). Nada es lo que parece, "solo tienes que cumplir la premisa de vivir libremente, fuera de prejuicios y sabiendo que eres buena persona, porque ¿de qué sirven los buenos actos, si solo te quedas con las cosas malas?", logro medio entender por su incapacidad de articular palabras de una forma fluida producto de la ketamina. "Cuando llegues a tu sitio de descanso, no se te olvide sentarte a hablar con esa persona a la que tanto necesitas, y dile lo que más sientas, desde tu corazón..." fulminó mientras desaparecía en una vibrante y rojiza oscuridad.
Así que, aquí estoy:
"-Te quiero", digo mientras miro el espejo."
(07.03.2018)
¡Eh! Que os veo... tramando tras mis paranoias.
Soy aquél chaval callao, desde la esquina
contemplo todo vuestro terreno
y con sutileza disimulo mi inquina
por todo lo creado por vosotros.
Asiento y os sonrío, haciéndoos creer
que me tenéis dentro de vuestro movimiento.
Idiotas, yo ya hace mucho tiempo que vivo fuera,
bien lejos de vuestros sucios contextos.
Poco más puedo hacer si todos los conciertos
son dados por idiotas creídos en estrellas,
sin pretextos ni razonamientos,
en mi cabeza todo está bien claro:
las líneas de la vida se cruzan y se cortan,
se queman y supuran.
Os quedáis sin argumentos,
en lo que concierne cuando digo
que prefiero estar muerto
antes que asumir que por mucho esfuerzo
no sé que es eso de estar contento.
Pero asiento y os sonrío, haciéndoos creer
que me tenéis encauzado,
que ya no vómito cada mañana;
que mi cuerpo está curado y mi cabeza
está en camino, aunque nunca sana.
Asiento y os sonrío, y desde fuera
parezco estúpido.
Estúpido.
No lo niego.
Pero mientras tanto yo me río
de la incongruencia, de la dicotomía,
de lo rumiativo, de lo inventado;
nunca supe separar la realidad de la fantasía.
¡Eh! Que os veo... tramando tras mis paranoias.
Soy aquél chaval callao, desde la esquina
contemplo todo vuestro terreno
y con sutileza disimulo mi inquina
por todo lo creado por vosotros.
Asiento y os sonrío, haciéndoos creer
que me tenéis dentro de vuestro movimiento.
Idiotas, yo ya hace mucho tiempo que vivo fuera,
bien lejos de vuestros sucios contextos.
Poco más puedo hacer si todos los conciertos
son dados por idiotas creídos en estrellas,
sin pretextos ni razonamientos,
en mi cabeza todo está bien claro:
las líneas de la vida se cruzan y se cortan,
se queman y supuran.
Os quedáis sin argumentos,
en lo que concierne cuando digo
que prefiero estar muerto
antes que asumir que por mucho esfuerzo
no sé que es eso de estar contento.
Pero asiento y os sonrío, haciéndoos creer
que me tenéis encauzado,
que ya no vómito cada mañana;
que mi cuerpo está curado y mi cabeza
está en camino, aunque nunca sana.
Asiento y os sonrío, y desde fuera
parezco estúpido.
Estúpido.
No lo niego.
Pero mientras tanto yo me río
de la incongruencia, de la dicotomía,
de lo rumiativo, de lo inventado;
nunca supe separar la realidad de la fantasía.
sábado, 16 de junio de 2018
Me jode muchas veces poner título
Voy por la vida con claridad,
con los cristales limpios, encerados
con mierda de mil fracasos
y tan reluciente que rompe
cualquier jodida lente.
Desde pequeñito, tuve incapacidad
de ver el futuro (creo que fue
uno de mis primeros traumas
consciente siendo adolescente).
Sumado a la capacidad adquirida
y muy bien interiorizada de no recordar
lo vivido; ni pasado ni futuro.
¿Y el presente? El presente siempre alterado.
El presente desbordado, el presente abúlico.
Han camuflado la desmotivación bajo mares
de falacias, mentiras.
Y el mar me gusta.
¿Acaso no creéis capaz a Dios,
quien creó lo que más quieres,
tambien lo aniquilará?
Orad, orad bastardas y bastardos,
qué las que más lo necesitamos
no sabemos ni leer,
nos secuestraron la fe.
Amen. Ámense.
Porque no hay mañana, y el ayer es ficticio.
sábado, 19 de mayo de 2018
Cuestión de actitud
Al final todo es cuestión de actitud.
Y aunque insumiso de la estabilidad,
me voy acercando a abrazos y caricias.
Dejo entrar al cariño, después
de un tiempo de sensaciones oscuras.
Es como si tras una guerra,
los más mayores salen a la calle
para ver qué podemos sacar de provecho.
"Algún ojo, las orejas, algún brazo,
ese cachito de culo...
y que no se te olvide el corazón"
A(r)marse es bien difícil
si tras destruirte te encargaste
de no recordar, por dónde esparciste
toda esa mierda, abandonada
en cualquier lugar.
Pero he salido,
a buscarme,
a encontrarme,
y a recibir abrazos.
A sanarme,
a curarme,
y a seguir pa'lante.
Y para ayudarme, tengo en la mesilla
una libreta dónde tengo apuntado
a todas las personas de las
qué estoy agradecida;
y la tengo repleta escrita
con 30.000 veces mi nombre.
Aún así, sigo teniendo miedo
(no os lo oculto)
de dormir acompañada.
Hay algunos monstruos
qué tardan más en salir
en desbandada...
Turulos de papel
Me ha sorprendido encontrar
aún hoy hojas enteras.
Hojas que no vislumbran el final
de una muerte vestida de vida.
Me sorprende encontrar hojas intactas,
esquivas de mi vicio y de la locura
que contra mi, impunemente impactan.
Aún se podría escribir sobre ellas
sin que la tinta patine
o mal escriba.
Blasfemia de cuaderno cuando
sus esquinas -o la ausencia de-
marcan la diferencia entre
salud o locura; cordura o realidad.
No os niego mi gran vergüenza,
no la oculto al igual que nada de mi persona.
Soy tan cristalino como el fango
y tal como lo escribo
ni de coña lo vivo.
Llámenlo falaz,
pero es difícil vivir acorde con tu persona
cuando esta, malcriada,
te trata con sorna;
siendo yo mi primera burla,
siendo yo la pura ironía.
Hoy ha hecho sol.
lunes, 29 de agosto de 2016
Sobrado de velocidad
Colecciono horas sin dormir
como si fueran trofeos
de otro día tras sobrevivir.
Qué no es fácil aparentar
estando muerto, hacer como
qué te importase respirar.
Y es que pierdo el aliento
cada rato que intento buscar...
Ni me acuerdo el qué.
Observa, sutil viene a mi,
sus arcadas me besan
cada mañana recordando
mi posición; pero ya pesan
tantas amargas espiraciones,
cargadas de venenosas soluciones
-son ilusiones, vanas creencias de que tus problemas se disipan. Ya no es ni eso, a estas alturas somos completamente conscientes-.
"Si yo pudiera ser feliz
de verdad lo escogería,
pero estoy loco
[...]
Prefiero sufrir en tu pecho
y morir de mis delirios" *
Y no hay más ejemplo que mi camino,
no hay más muestra
qué estando en el Edén
sueñe y viaje cada día con el Infierno.
No es cuestión de nadie,
ni del lugar, ni de las circunstancias,
si me apuras ni de Dios;
son los fantasmas, son sus locuras.
Y no creáis que a la tormenta
no le importa lo que destroza;
llora con cada daño que hace
cada vez que se acerca...
Por eso siempre se va,
por eso siempre es mejor que se vaya.
Todo el mundo desea que lo haga;
nadie pregunta por ella.
¿Acaso sirve para algo?
Nada, al igual que estás palabras de mierda.
------------------------------------------------------------------------
Soy fuego en mi piel.
Es paz en la tormenta.
sábado, 19 de marzo de 2016
Violines y rosas
Lo que sonaba era un violín.
Mientras repiqueteaba
en el cristal finas agujas
de lluvia bastante fría,
pareciera que llegaba el fin.
Cuando la soledad toca
esa canción, alegre para ella
inundando las cuencas
de unos ojos que no saben
que es lo que ven ciertamente.
Era el violín lo que sonaba,
en aquella plaza mientras
eran fusilados un grupo
desertor de recuerdos.
Cada nota, una nueva quemadura
en la piel marchita de aquella rosa,
podrida por exceso de lágrimas,
marchita de tantas mentiras,
cansada, de esperar algún sol
que la levantase.
Era un violín.
No comprenden las masas
lo que aquella canción pedía,
es bien fácil.. Sólo hace falta
escuchar cada desgarro
en el llanto, de aquella melodía.
Realmente no me esperaba,
ciertamente no imaginaba,
y es que a mi la gente me parecía
más noble, con más valía,
más corazón, o meramente
un poco de empatía.
Se fue el piano.
Aunque sigue la lluvia.
Es imposible con sus susurros,
notar algo de alegría...
¿Y es que acaso no se dan cuenta?
Les gritaba con cada movimiento
del arco... que la orquesta viniera.
Ni timbales ni platillos;
sólo era el violín el que sonaba.
Es dulce ver desde la altura
como todos son insignificantes,
es dulce desde el borde de la muerte
como todo está igualado;
como nada tiene sentido,
y a la vez, todo adquiere
su verdadero significado.
¡Esperen! ¡No se vayan!
Aún no ha terminado,
ni tan siquiera había empezado...
El violinista aún afinaba las cuerdas;
aunque hayan acabado
su copa convidada,
hayan limpiado el polvo
de aquel pegajoso cristal,
escuchen su melodía
si no fuese mucho pedir,
por favor.
Que no siempre toda la orquesta
tiene algo que decir,
que la forman instrumentos individuales
y estos no solo siempre
se expresan con su sonido.
Estén atentos a sus expresiones visuales,
vean la rosa marchita
llena de quemaduras.
Fue el violín el causante
y es que no soportaba,
el que publico se fuese
y por mucho que suplicaba
a la gente (¡miserables!),
a ellos (¡ruines!) no les importaba.
El violín sigue sonando.
La lluvia, sigue marchitando
aquella rosa.
No hay sonido.
Solo fuego que se acerca
de nuevo a la rosa,
elude la lluvia, y de nuevo
abrasa el brazo de la rosa.
No era tan difícil escuchar
lo que pedía...
-----------------------------------------------------------------
¡Está loco! Lleva un arma,
sujeto firmemente con su mano,
apoyado al cuello,
y nos mostraba su alma.
Con cada movimiento, abrasaba
un poco más su brazo,
¿Acaso no siente dolor?
No es un arco, si no una cerilla,
no era una música si no sollozos;
Ya su piel se asemeja a una parrilla...
No se da cuenta el violinista,
de lo que siente la rosa,
a cada llama que se pasea
por sus pétalos:
¡Detengalo! No soporto ese
olor a quemado,
aún estando acostumbrado
y no sentir que le pese
el dolor de una nueva nota,
no soportaba aquello
que sólo para el guardaba.
Era su mejor regalo,
la mejor forma de demostrarse
que aún le sentía, que aún le quería.
Que a pesar de todo y las pastillas,
aquella rosa aún vivía.
Pero sonando sólo un violín.
Que en febrero ya sólo quedaba ella,
que el resto habían migrado,
o quizás no, y sólo hibernaron.
Pero sólo quedaba ella:
bajo las lágrimas, o la lluvia;
el fuego, o el violín;
la rosa, o su brazo;
yo y el violinista; el violinista o yo.
No lo tengo claro, últimamente
sueño cosas raras.
Y ya me queda por infortunio
un único remedio...
El sonido de aquél marginado violín,
de aquél maleducado violinista;
y aquella frágil, destrozada, quemada rosa.
No lo siento, y no pido
ya vuestra interesada comprensión.
Que yo entiendo por qué
me gusta el efecto del violín,
y aunque les duela,
la rosa se siente comprendida
por la llama. Ya que es quien
la hace caso. Es quién ahora
la toca por las noches;
es quien le folla sus pétalos
y quien le enciende sus cigarros;
para como en un círculo vicioso
de nuevo acabar en sus brazos.
Pétalos.
Violines.
Mutilaciones. Auto.
Es un respiro el oír su susurro;
es odioso que durante días
sólo escuches el violín y
el cómo se van quemando
sus pétalos. Al final se cogen
cariño. Sólo se tienen a ellos,
y ya lo perdieron todo tratando
de buscar a alguien que le escuchara
a el, y a ella alguien
que le mostrará un mínimo de interés.
Lo perdieron todo, y por eso nadie viene.
Les regalaron a su público todo
para que nunca se fuesen.
¡Idiotas el puto violín,
y la jodida rosa! (Nunca aprenden)
Que el público es una veleta,
y por más que me empeñe,
el Viento siempre sopla en su contra.
Por mucho que les inviten,
a escuchar sus melodías, en cuanto
se acabe, se irán en desbandada.
Como todos los días,
al igual que en sus funciones
repetidas cada semana,
esperando encontrar a alguien
que tuviera coraje
y acabase de escuchar
lo que os tengo que decir.
Aunque lo único que suena
ahora, es ese silbido
al acercar el violín a una rosa...
Pero ya estoy tranquilo.
Se me fueron las preocupaciones
con esa llama, quemando mis pétalos.
Mientras repiqueteaba
en el cristal finas agujas
de lluvia bastante fría,
pareciera que llegaba el fin.
Cuando la soledad toca
esa canción, alegre para ella
inundando las cuencas
de unos ojos que no saben
que es lo que ven ciertamente.
Era el violín lo que sonaba,
en aquella plaza mientras
eran fusilados un grupo
desertor de recuerdos.
Cada nota, una nueva quemadura
en la piel marchita de aquella rosa,
podrida por exceso de lágrimas,
marchita de tantas mentiras,
cansada, de esperar algún sol
que la levantase.
Era un violín.
No comprenden las masas
lo que aquella canción pedía,
es bien fácil.. Sólo hace falta
escuchar cada desgarro
en el llanto, de aquella melodía.
Realmente no me esperaba,
ciertamente no imaginaba,
y es que a mi la gente me parecía
más noble, con más valía,
más corazón, o meramente
un poco de empatía.
Se fue el piano.
Aunque sigue la lluvia.
Es imposible con sus susurros,
notar algo de alegría...
¿Y es que acaso no se dan cuenta?
Les gritaba con cada movimiento
del arco... que la orquesta viniera.
Ni timbales ni platillos;
sólo era el violín el que sonaba.
Es dulce ver desde la altura
como todos son insignificantes,
es dulce desde el borde de la muerte
como todo está igualado;
como nada tiene sentido,
y a la vez, todo adquiere
su verdadero significado.
¡Esperen! ¡No se vayan!
Aún no ha terminado,
ni tan siquiera había empezado...
El violinista aún afinaba las cuerdas;
aunque hayan acabado
su copa convidada,
hayan limpiado el polvo
de aquel pegajoso cristal,
escuchen su melodía
si no fuese mucho pedir,
por favor.
Que no siempre toda la orquesta
tiene algo que decir,
que la forman instrumentos individuales
y estos no solo siempre
se expresan con su sonido.
Estén atentos a sus expresiones visuales,
vean la rosa marchita
llena de quemaduras.
Fue el violín el causante
y es que no soportaba,
el que publico se fuese
y por mucho que suplicaba
a la gente (¡miserables!),
a ellos (¡ruines!) no les importaba.
El violín sigue sonando.
La lluvia, sigue marchitando
aquella rosa.
No hay sonido.
Solo fuego que se acerca
de nuevo a la rosa,
elude la lluvia, y de nuevo
abrasa el brazo de la rosa.
No era tan difícil escuchar
lo que pedía...
-----------------------------------------------------------------
¡Está loco! Lleva un arma,
sujeto firmemente con su mano,
apoyado al cuello,
y nos mostraba su alma.
Con cada movimiento, abrasaba
un poco más su brazo,
¿Acaso no siente dolor?
No es un arco, si no una cerilla,
no era una música si no sollozos;
Ya su piel se asemeja a una parrilla...
No se da cuenta el violinista,
de lo que siente la rosa,
a cada llama que se pasea
por sus pétalos:
¡Detengalo! No soporto ese
olor a quemado,
aún estando acostumbrado
y no sentir que le pese
el dolor de una nueva nota,
no soportaba aquello
que sólo para el guardaba.
Era su mejor regalo,
la mejor forma de demostrarse
que aún le sentía, que aún le quería.
Que a pesar de todo y las pastillas,
aquella rosa aún vivía.
Pero sonando sólo un violín.
Que en febrero ya sólo quedaba ella,
que el resto habían migrado,
o quizás no, y sólo hibernaron.
Pero sólo quedaba ella:
bajo las lágrimas, o la lluvia;
el fuego, o el violín;
la rosa, o su brazo;
yo y el violinista; el violinista o yo.
No lo tengo claro, últimamente
sueño cosas raras.
Y ya me queda por infortunio
un único remedio...
El sonido de aquél marginado violín,
de aquél maleducado violinista;
y aquella frágil, destrozada, quemada rosa.
No lo siento, y no pido
ya vuestra interesada comprensión.
Que yo entiendo por qué
me gusta el efecto del violín,
y aunque les duela,
la rosa se siente comprendida
por la llama. Ya que es quien
la hace caso. Es quién ahora
la toca por las noches;
es quien le folla sus pétalos
y quien le enciende sus cigarros;
para como en un círculo vicioso
de nuevo acabar en sus brazos.
Pétalos.
Violines.
Mutilaciones. Auto.
Es un respiro el oír su susurro;
es odioso que durante días
sólo escuches el violín y
el cómo se van quemando
sus pétalos. Al final se cogen
cariño. Sólo se tienen a ellos,
y ya lo perdieron todo tratando
de buscar a alguien que le escuchara
a el, y a ella alguien
que le mostrará un mínimo de interés.
Lo perdieron todo, y por eso nadie viene.
Les regalaron a su público todo
para que nunca se fuesen.
¡Idiotas el puto violín,
y la jodida rosa! (Nunca aprenden)
Que el público es una veleta,
y por más que me empeñe,
el Viento siempre sopla en su contra.
Por mucho que les inviten,
a escuchar sus melodías, en cuanto
se acabe, se irán en desbandada.
Como todos los días,
al igual que en sus funciones
repetidas cada semana,
esperando encontrar a alguien
que tuviera coraje
y acabase de escuchar
lo que os tengo que decir.
Aunque lo único que suena
ahora, es ese silbido
al acercar el violín a una rosa...
Pero ya estoy tranquilo.
Se me fueron las preocupaciones
con esa llama, quemando mis pétalos.
sábado, 13 de febrero de 2016
Dime que todavía te acuerdas de mi.
No pido más soluciones
ni más atardeceres
de un color carmesí;
sólo pido algunas razones
Para volver a creer en algo
que me incite a sonreír.
Me cansan los inviernos
y es que así cuesta vivir;
Necesito un puto cuerpo
para intentar volver a dormir,
que entre cantautores
(Yo ya estaba muerto)
me abrazaban y besaban,
y en sus ojos lo entreví:
Un reflejo irreflejable, inexistente,
una noche inacabada
rodeada de calaña y algún ente,
que en momentos de cordura,
dudo siquiera estuviera presente.
Y es que los animales
ya no entienden, como algunos
pudieron sacar algún resquicio
de maldita humanidad.
Que ya no queda, que se la comió,
en aquél filete cada día murió,
lo poco que nos hacía
acercarnos a algo
parecido como a la compasión.
***********†**********
Sólo una pequeña señal
como en aquella canción.
Te confieso que ya no pudo,
sólo un día supo girar;
y ahora el plástico llora,
se implora a Jah,
se esconde entre cartones
y pide a gritos que caiga Babylon;
mientras susurra
que me des una pequeña señal....
Que ruedo en cada cambio,
mi vida como un balón
colado sin miramientos,
por niños maleducados.
Ya no pido compasión.
Sólo pido toda vuestra compasión.
Sólo pido, que mañana vengas a verme.
Sólo pido, que nunca me vuelvas a hablar.
Pero sólo pido, que me despiertes
cada vez que te levantes;
demasiado me he perdido
Y esto no lo necesitaba.
Cada paso, cada gramo,
que confundido y acribillado
santamente he consagrado,
me encaramaba en mi cruz
marcada en cada mano;
perdón por estar muerto;
no saben cuánto lo necesitaba.
Pero la religión inundó mi ser
y cayó sobre mí,
el peso de la culpa, el beso del dolor;
22 por si aún queda la duda.
Punto y coma.
Sólo nos quedaba el coma.
Soy consciente de que ando
sumido en la mayor esquizofrenia,
provocada por sequía continuada.
De emociones. De tormentas.
Y es que estoy hasta los cojones
de romper las ventanas
y cerrar todas las puertas;
y quejarme que no quedan caminos,
que cortan los respiros
Al igual que me cuesta vida
con cada suspiro.
Repito. Sólo necesito una pequeña señal.
Y una continuada explicación.
No entiendo vuestro día a día...
es inevitable, pediros perdón.
PERDÓN
No pido más soluciones
ni más atardeceres
de un color carmesí;
sólo pido algunas razones
Para volver a creer en algo
que me incite a sonreír.
Me cansan los inviernos
y es que así cuesta vivir;
Necesito un puto cuerpo
para intentar volver a dormir,
que entre cantautores
(Yo ya estaba muerto)
me abrazaban y besaban,
y en sus ojos lo entreví:
Un reflejo irreflejable, inexistente,
una noche inacabada
rodeada de calaña y algún ente,
que en momentos de cordura,
dudo siquiera estuviera presente.
Y es que los animales
ya no entienden, como algunos
pudieron sacar algún resquicio
de maldita humanidad.
Que ya no queda, que se la comió,
en aquél filete cada día murió,
lo poco que nos hacía
acercarnos a algo
parecido como a la compasión.
***********†**********
Sólo una pequeña señal
como en aquella canción.
Te confieso que ya no pudo,
sólo un día supo girar;
y ahora el plástico llora,
se implora a Jah,
se esconde entre cartones
y pide a gritos que caiga Babylon;
mientras susurra
que me des una pequeña señal....
Que ruedo en cada cambio,
mi vida como un balón
colado sin miramientos,
por niños maleducados.
Ya no pido compasión.
Sólo pido toda vuestra compasión.
Sólo pido, que mañana vengas a verme.
Sólo pido, que nunca me vuelvas a hablar.
Pero sólo pido, que me despiertes
cada vez que te levantes;
demasiado me he perdido
Y esto no lo necesitaba.
Cada paso, cada gramo,
que confundido y acribillado
santamente he consagrado,
me encaramaba en mi cruz
marcada en cada mano;
perdón por estar muerto;
no saben cuánto lo necesitaba.
Pero la religión inundó mi ser
y cayó sobre mí,
el peso de la culpa, el beso del dolor;
22 por si aún queda la duda.
Punto y coma.
Sólo nos quedaba el coma.
Soy consciente de que ando
sumido en la mayor esquizofrenia,
provocada por sequía continuada.
De emociones. De tormentas.
Y es que estoy hasta los cojones
de romper las ventanas
y cerrar todas las puertas;
y quejarme que no quedan caminos,
que cortan los respiros
Al igual que me cuesta vida
con cada suspiro.
Repito. Sólo necesito una pequeña señal.
Y una continuada explicación.
No entiendo vuestro día a día...
es inevitable, pediros perdón.
PERDÓN
Despedida
Que ya no volveré a llegar.
Porque no duermo, ya no descanso;
he perdido mis sueños.
Que ya no soporto este derroche
de mentiras y paranoias;
ya no aguanto la incapacidad
de separar lo real de lo virtual.
Y es que desde hace un tiempo
estoy podrido, estoy más que muerto,
y de mi cientos de alimañas
se alimentan de mi cuerpo;
porque era mentira mi cuento,
porque ya nadie traga, ya nadie escucha
aquellos tristes argumentos.
Sólo ya espero a que se vacíe la hucha.
No lo sabéis, pero vosotros que ya si:
abandonasteis y callasteis.
Cosa que nunca, nunca, dejo de hacer mi cabeza
Nunca. Mira si es puta.
Lo he intentado, pero no llego.
Porque no duermo, ya no descanso;
He perdido mis sueños.
Lo noto. Lejano. Insensible. Imperceptible.
Que solo queda pellejo,
en ese animal allí postrado,
que algunos dicen, "no era tan viejo,
no era tan pobre, ni siquiera tan feo."
No es cuestión de cuestiones,
es razón de sin razones,
donde ya ni tan siquiera quedan explicaciones.
Porque no las busco, ya que no
entiendo cuál es el sentido
de abandonar en la basura
todo lo que he vivido.
Y como no entiendo, no apruebo.
Y entonces me reprueban,
y en mi casa ya no puedo
ni esconderme en mi cueva...
Ya ni lo intento, porque se que no llego.
Porque no duermo, ya no descanso;
He perdido mis sueños.
No puedo disimular, que me da asco
vuestra alegría. Que me causa desidia
ver vuestros progresos, vuestro día a día.
No me gusta la carne, ni el progreso.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Intenté seguir vuestro curso, intenté
comprender vuestra forma de comprender;
mil formas me inventé
para no gritar, para no golpear una nevera;
porque la cabeza a veces me hace eso,
si no lo entiende, se pierde. Pum.
Más me duele a mí,
el pensar en todo esto.
Que si sigo aquí, no es por nada;
tengo formado mi pretexto.
Solo no encuentro la forma de decir...
Que sea suave... Que no sea alarmante.
No voy a llegar nunca a ningún lugar.
Porque ya no duermo, ya no descanso.
Que yo he perdido mis sueños,
y no aguanto veros al resto soñar.
Me quedo con mi veneno,
que me hunda con unos versos,
al ritmo de vientos y timbales.
No menos se merece un muerto.
Solo espero la forma de despegarme de la gente
Solo entonces, estaré listo,
para volver a encontrarme con mi sueño...
Solo busco mi despedida,
algo justo y gratificante,
Para no dejar vacío
Donde no había nada.
Para que quizás mañana
Puedas a tu hijo cantarle
Aquella nana sobre ese hombre
Que quiso pero no pudo
Seguir viviendo
Mientras el mismo
Ataba la soga
A aquella rama a 2,60
Ya no llego.
Porque ya no duermo, ya no descanso.
He perdido. Solo busco la manera de escribir adiós.
Porque no duermo, ya no descanso;
he perdido mis sueños.
Que ya no soporto este derroche
de mentiras y paranoias;
ya no aguanto la incapacidad
de separar lo real de lo virtual.
Y es que desde hace un tiempo
estoy podrido, estoy más que muerto,
y de mi cientos de alimañas
se alimentan de mi cuerpo;
porque era mentira mi cuento,
porque ya nadie traga, ya nadie escucha
aquellos tristes argumentos.
Sólo ya espero a que se vacíe la hucha.
No lo sabéis, pero vosotros que ya si:
abandonasteis y callasteis.
Cosa que nunca, nunca, dejo de hacer mi cabeza
Nunca. Mira si es puta.
Lo he intentado, pero no llego.
Porque no duermo, ya no descanso;
He perdido mis sueños.
Lo noto. Lejano. Insensible. Imperceptible.
Que solo queda pellejo,
en ese animal allí postrado,
que algunos dicen, "no era tan viejo,
no era tan pobre, ni siquiera tan feo."
No es cuestión de cuestiones,
es razón de sin razones,
donde ya ni tan siquiera quedan explicaciones.
Porque no las busco, ya que no
entiendo cuál es el sentido
de abandonar en la basura
todo lo que he vivido.
Y como no entiendo, no apruebo.
Y entonces me reprueban,
y en mi casa ya no puedo
ni esconderme en mi cueva...
Ya ni lo intento, porque se que no llego.
Porque no duermo, ya no descanso;
He perdido mis sueños.
No puedo disimular, que me da asco
vuestra alegría. Que me causa desidia
ver vuestros progresos, vuestro día a día.
No me gusta la carne, ni el progreso.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Lo siento. Lo siento. Lo siento. Lo siento.
Intenté seguir vuestro curso, intenté
comprender vuestra forma de comprender;
mil formas me inventé
para no gritar, para no golpear una nevera;
porque la cabeza a veces me hace eso,
si no lo entiende, se pierde. Pum.
Más me duele a mí,
el pensar en todo esto.
Que si sigo aquí, no es por nada;
tengo formado mi pretexto.
Solo no encuentro la forma de decir...
Que sea suave... Que no sea alarmante.
No voy a llegar nunca a ningún lugar.
Porque ya no duermo, ya no descanso.
Que yo he perdido mis sueños,
y no aguanto veros al resto soñar.
Me quedo con mi veneno,
que me hunda con unos versos,
al ritmo de vientos y timbales.
No menos se merece un muerto.
Solo espero la forma de despegarme de la gente
Solo entonces, estaré listo,
para volver a encontrarme con mi sueño...
Solo busco mi despedida,
algo justo y gratificante,
Para no dejar vacío
Donde no había nada.
Para que quizás mañana
Puedas a tu hijo cantarle
Aquella nana sobre ese hombre
Que quiso pero no pudo
Seguir viviendo
Mientras el mismo
Ataba la soga
A aquella rama a 2,60
Ya no llego.
Porque ya no duermo, ya no descanso.
He perdido. Solo busco la manera de escribir adiós.
lunes, 18 de febrero de 2013
Siento el no poder ver las cosas
tal y como son.
Siento el no sentir como debiera
y hacer como si únicamente viera
las cosas que me destrozan.
Es cosa del subconsciente.
El no permitir que una sonrisa
recorra mi cara, no es más que culpa
del mal que ocupa mi cabeza.
Es el recuerdo de la tristeza
pegada a mi alma.
No temáis, que ahora es
cuando más fuerza tengo,
y es que con las adversidades yo me crezco,
que soy masoca y se lidiar con el esfuerzo
que trae el dolor de los pasados.
No quiero volver a caer desde lo más alto.
Ya no quedan casi manos
que me recojan.
No Title
Que mi pena te tiene
manía,
y es que dice,
que desde que eres mía
es más difícil hacerme sucumbir.
Que cada semana muero
y renazco entre tus brazos
cuando te veo.
Se me hace tan difícil
decir lo que siento
que tiemblo, cada vez
que lo intento.
Los intentos son fútiles
a causa del nerviosismo,
y es que hace mucho tiempo
que no notaba este sentimiento.
Se me hace difícil,
porque no recuerdo
cómo era la vida, que contigo
estoy volviendo a saber
lo que es vivir, de otra manera
y anhelando un futuro que puedo ver
con más porvenir, seguro que más feliz.
No es tan difícil darte un beso.
Es difícil decir lo que dice
tu labio de abajo a
mi lengua
cuando le visita.
No quisiera decirte adiós,
sé que no te gustan.
martes, 29 de enero de 2013
Decir que he vivido
Decir que he vivido,
porque no recuerdo nada lo andado.
Me pesa en la mente
los demonios que me han acompañado,
y no me acuerdo, ninguno,
de ellos.
Decir que he vivido,
porque sé que tengo un motivo,
a pesar de estar
inmerso en una sensación de vacío.
No es culpa de las “quimeras*”,
es culpa del ser mismo.
Decir que he vivido,
porque no soy yo quién escribo.
Hace tiempo que no me encuentro
en ese mar social,
debe ser que entre ellos he muerto.
Decir que he vivido,
porque si no, no me explico
este cansancio…
Esta falta de ganas de…
*Drogas
martes, 9 de octubre de 2012
Poemas que no son. Marcan, la diferencia entre vivo, o muerto.
9 de septiembre, domingo, día del Señor. 16:36
Versos escondidos...
"Los árboles se desnudan".
Te recuerdo, y te veo.
Y cuando más te necesito,
es cuando menos te siento.
Será por no tocarte, o
por no contarte qué pasaba
en mi cabeza.
O por pensar que estoy curado
de aquella locura infundada.
Te quiero, de nuevo en mis manos.
Que seas tu quien acalle el llanto.
Te recuerdo, y te veo.
Y cuando más te necesito,
es cuando menos te siento.
Será por no tocarte, o
por no contarte qué pasaba
en mi cabeza.
O por pensar que estoy curado
de aquella locura infundada.
Te quiero, de nuevo en mis manos.
Que seas tu quien acalle el llanto.
Para no sentirme solo
Otra vez, prometo
Escribirte cada día,
Sorprenderme contigo.
Ir al fin del mundo y
Acabar con la tristeza.
Otra vez, prometo
Escribirte cada día,
Sorprenderme contigo.
Ir al fin del mundo y
Acabar con la tristeza.
*****************************
No comprendo este martilleo,
el malestar de mis vísceras
cada mañana saludándome.
¿Desde cuándo muero?
el malestar de mis vísceras
cada mañana saludándome.
¿Desde cuándo muero?
Hablabas de ser mi
musa...
musa...
Estaba ciego.
Estoy mudo.
¡Maldita princesa!
Tapaste mi luna y no dejaste
entrar la luz de mi locura.
Creí vivir cuerdo;
anestesiado, narcotizado, engañado.
Estoy mudo.
¡Maldita princesa!
Tapaste mi luna y no dejaste
entrar la luz de mi locura.
Creí vivir cuerdo;
anestesiado, narcotizado, engañado.
Puse por delante de mí
y de mi vida, sin pensar,
la tristeza.
No quería admitir
que me mataba.
y de mi vida, sin pensar,
la tristeza.
No quería admitir
que me mataba.
¿Por qué me creí esas
palabras que de su boca,
profana, se repetían
cada día?
Esa mujer no es mía.
Su cuerpo nunca fue mío.
Y sufría... en silencio
lo que un hombre sufriera
en mil años,
tan solo en unos minutos.
palabras que de su boca,
profana, se repetían
cada día?
Esa mujer no es mía.
Su cuerpo nunca fue mío.
Y sufría... en silencio
lo que un hombre sufriera
en mil años,
tan solo en unos minutos.
Pero la quise
y es lo que no entiendo,
y es lo que no entiendo,
Serán polvos, de hada.
viernes, 5 de octubre de 2012
Hace mucho que no escribo, y cuando lo hago, no se lo que sale.
¿Escuchas los quejidos?
Son los ecos de mi voz,
desesperada, que tiempo atrás
solté junto a improperios.
Y ahora están atrapados
entre dos montañas,
en un roca, que se hace llamar
recuerdo.
Nadie quiso escucharlos,
y ahora no hacen más que retumbar,
cambiando mis sueños por sobresalto.
Y ahora, que mi cuerpo está semi-limpio,
y mi cabeza empieza a pensar de nuevo,
no me arrepiento, pero lloro lo vivido.
¿Es estupidez? ¿Es drogadicción?
Es adicción al sufrimiento,
el renegar de la estabilidad,
y el enamorarse de una botella,
sabiendo que al día siguiente
no estará…
Quiero eso; que cuando despierte,
nada de lo que hay hoy, esté mañana.
Y ayer fuese mentira, y es que no hay futuro,
cuando vivo el presente, al igual
que no hay sentido en estas palabras
o cuando digo te quieros, o cuando me quieren.
Yo vivo para desaparecer, es la esencia
del extraño que habita en mi ser.
Aunque no es.
Que lo que es, es un desgraciado.
Que no sabe vivir. Que no puede soñar.
sábado, 25 de febrero de 2012
OERDLQMHF
Me asombro,
de haberme levantado esta noche,
de sobresalto y espanto.
No paraba de mirar unos labios.
No paraba de fijarme en su colmill..ito.
Odio. El. Recuerdo. De. Lo. Que. Me. Hizo. Feliz...
No, odio, que llegase a ser realidad...
de haberme levantado esta noche,
de sobresalto y espanto.
No paraba de mirar unos labios.
No paraba de fijarme en su colmill..ito.
Odio. El. Recuerdo. De. Lo. Que. Me. Hizo. Feliz...
No, odio, que llegase a ser realidad...
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